POLITICUCHOS Y POLITICASTROS
1. UN MENSAJE A LOS POLÍTICOS
Escribo este artículo para todos los políticos honestos del mundo -si es que todavía los hay- quienes podrán confirmar las expresiones vertidas en sus páginas y también para los políticos deshonestos -que creen no serlo- con la finalidad de que puedan recapacitar y repensar su forma de hacer política.
Si crees que eres un político, por el simple hecho de ser o haber sido funcionario público; es decir, un empleado del Estado al servicio de todos nosotros, los peruanos; si eres un pseudopolítico -porque en realidad no lo eres- o un lobo rapaz vestido de oveja, este artículo te va disgustar muchísimo o en el mejor de los casos - que no lo creo - te va a abrir los ojos y mostrarte la cruda y triste realidad por la que atraviesas y tocar tu fibra moral más íntima -si es que la tienes- para que de una vez por todas cambies tu forma de pensar y sentir sobre los puestos del Estado.
Ojalá, Dios quiera que sea así, ¡¡¡para el bienestar de nuestra patria!!!
Si, por el contrario, eres un verdadero político, que amas a nuestro querido país, te identificas con nuestro pueblo y sientes verdadera compasión por las clases más necesitadas y pobres de nuestro Perú; si sientes que tu corazón palpita cuando entonas el himno nacional, si se te caen las lágrimas cuando, muy lejos de tu patria, cantas “tengo el orgullo de ser peruano y soy feliz” o “cuando despierto mis ojos y veo que sigo viviendo contigo Perú”; si se te conmueve lo más profundo de tu ser cuando ves a esos pobres niños abandonados a su suerte, pidiendo limosnas en las calles, para poder cubrir su “cuota” bajo las exigencias de sus desalmados padres, para luego malgastar el dinero; si verdaderamente luchas de manera incansable a fin de lograr cambiar el destino de millones de peruanos, sin importar cuánto te paguen o cuanto te lo reconozcan, ¡¡¡ESTE ARTÍCULO REALMENTE ES PARA TÍ!!!
¿Permitirías que a tu hija o a tu esposa la operara un pseudo cirujano? ¿Dejarías a tu madre o a tu padre en las manos de alguien que dice ser médico, pero que no ha pasado por las aulas universitarias de la Facultad de Medicina Humana?
¡¡¡POR SUPUESTO QUE NO!!!
¿Le pedirías que te elabore los planos arquitectónicos de tu casa de tres pisos al obrero de construcción civil? o ¿el plano de instalaciones eléctricas al electricista que te cambia los fusibles de casa?
¡¡¡ POR SUPUESTO QUE NO!!!
¿Por qué cuando se trata de la construcción de tu casa o de la salud de tus seres queridos, buscas al mejor arquitecto o al mejor médico, pero cuando se trata de tu país, muy poco o casi nada te importa, aun sabiendo que el futuro de tus hijos estará en manos de estos funcionarios públicos?
¿Por qué elegimos pseudopolíticos que ni siquiera han realizado un solo curso de Gestión Pública, para los diferentes cargos del Estado?. ¿Por qué decidimos por las peores opciones cuando se trata de elegir a nuestras supuestas autoridades, llámense presidentes, congresistas, alcaldes, concejales, gobernadores regionales, etc., etc. y etc.?
Político no es aquel que habla muy bonito, que te enamora con sus discursos baratos, preelaborados y practicados frente al espejo, que te eleva hacia ficticias nubes para luego aterrizarte sobre la cruda realidad de la verdadera situación de nuestro país.
Político no es aquel vendedor de cebo de culebra que conocemos, no es aquel encantador de serpientes que te hipnotiza y te sustrae tu capacidad de raciocinio y tu intelecto.
Tampoco es aquel que con el afán de librarse de sus procesos penales candidatea atrevida e irresponsablemente.
Político no es aquel que, tratando de evadir al ente recaudador de impuestos, se lanza al ruedo político a fin de diferir o extinguir sus cuantiosas deudas tributarias.
Político no es el tunante, el desvergonzado, el facineroso o el corrupto con ansias de poder político y económico, que quiere llegar al sillón presidencial a como dé lugar.
Político, NO ERES TÚ, ni nadie que quiera solamente enriquecerse a costillas de las grandes mayorías escandalosamente deprimidas por el abuso de sus gobernantes.
¿Por qué no tenemos conciencia cívica o patriotismo?
¿Por qué no amamos a nuestro país?
¿Por qué no queremos a nuestra patria?
Un verdadero político es un POLÍTICO probo, honesto, honrado, preparado, centrado, cauto y prudente, que busca el bienestar del pueblo que depositó en él su confianza a través de las ánforas.
Ojalá no volvamos a escuchar “frases tristemente célebres” de esos pseudopolíticos que, en un afán equivocado de tratar de demostrar que saben, vierten cada trastocada frase como: “tal como dijo un famoso filósofo griego, Adam Smith”
¿Qué es esto? ¿Un lapsus linguae o un lapsus brutus?
¡Lean por favor!
Estudien un poco más, aunque sea diez minutos al día,
¡¡¡pero lean!!!
O como aquellos sabiondos que, sin ser médicos ginecólogos, sueltan barbaridades como: "la falta de lubricación en una violación impide la concepción".
¡Démosle el Premio Nobel de Medicina!
¿Se le puede llamar médico a aquel que no estudió Medicina?
¿Se le puede llamar ingeniero a aquel que no estudió ingeniería?
¿Se le puede llamar abogado a alguien que no estudió abogacía?
¡DEFINITIVAMENTE NO!
¿Por qué entonces llamar POLITICO al que no lo es?
¿Al que ni siquiera abrió un solo libro de Ciencia Política?
¿Por qué se hacen llamar a sí mismos, POLITICOS?
Alguien que no es médico, ¿puede fungir como médico?
Por supuesto que sí y lo vemos en las noticias cada cierto tiempo. Y éstos no se llaman médicos, sino, curanderos.
Alguien que no es abogado ¿puede hacerse pasar como tal?
Por supuesto que sí. Y a éstos no se les llama abogados, se les dice, tinterillos, rábulas o leguleyos.
¿Por qué no llamar entonces a nuestros pseudopolíticos o autodenominados políticos: POLITICUCHOS o POLITICASTROS?
El nombre les cae de perilla. ¡Les encaja perfectamente!
Marzo 2025

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